El Agua de Jaime
Era un viernes por la noche y allí estábamos tomando y riéndonos cuando de momento entró Jaime… El bar estaba lleno y esa noche no esperábamos ver a Jaime por aquí. Era un viernes claro pero la presencia de Jaime hizo que la atmósfera se cargara con un peso de incomodidad que nos tumbó la nota a muchos. Ramón estaba en el counter y no se lo explicaba. Yo me dí un buche de cerveza y como que la escondí. Jaime era una persona bien apreciada en el barrio y de verdad no esperábamos verlo en el bar. Allí llegó se sentó y le pidió un trago a Ramón. "¡Quéeeeeee!" — gritamos algunos. A mi se me formó un taco en la garganta. Si raro era ver a Jaime entrar en el bar, más raro aún era verlo pedir un trago. Jaime no bebía. Jaime era un hombre de la casa. Jaime era pentecostal. Recuerdo que a veces nos molestaba cuando se ponía a predicar desde la lomita a repetir que Cristo venía y esas cosas. Yo no le hacía caso pero las palabras a veces me sonaban en la cabeza en casa cuando es...